DIÁLOGOS CON YACO

P: ¿Cómo, los humanos, nos damos cuenta que estamos ayudados o lo que fuera por esas entidades angélicas?

Y: Claro, hay un proceso que se ha venido haciendo a través de los siglos.
No es algo que surge en estos momentos como una novedad. Es algo que esos supuestos elegidos o los supuestos llamados se han visto entrenados a través de siglos, en los cuales, hicieron determinados tipo de trabajo muy específicos entre sí, muy eslabonados, misteriosamente eslabonados y hoy arriban a una condición, esa condición propicia la inspiración angélica que se basa en algo ya obtenido, logrado.
Muchas veces hemos hablado de cómo la personalidad desemboca en el alma o se une al alma, cómo, el alma se relaciona con otro reino de la naturaleza y gesta esa célula Crística o esa naturaleza Crística y cómo ella, esa naturaleza Crística, comienza a encarar los principios obtenidos en otros días de la creación que, en este caso son principios angélicos.

P: Vos querés decir que eso viene de vidas anteriores.

Y: De mucho más atrás que vidas anteriores, es decir, todo lo milenario es lo que puede heredar lo angélico. Pero, lo milenario en su relación con otro reino, ha heredado lo Crístico, comenzó a heredar lo Crístico y esto comienza a nutrirse de la memoria de la creación, del tránsito que él ha hecho, como ente espiritual a través de la creación, atrayendo en ese hilo, elementos angélicos. Sobre esos elementos angélicos se apoya la inspiración angélica. El ángel inspira a algo similar. No, a un ente similar. No a otro ángel, porque todavía, no lo somos pero sí, a elementos similares, a elementos afines. ¿Cuál será la finalidad? Eso es un poco, la gran empresa.

P: Yo te pregunto qué es la iglesia Crística porque vuelvo a reconocerme una borrica en todo este tipo de cosas. Porque la Iglesia Crística para mí es la iglesia de Cristo y la iglesia en la que estoy inmersa. Entonces, para mí es una pregunta muy importante, porque yo quisiera saber cuál es esa Iglesia Crística de la que hablan porque ustedes lo sabrán pero yo no.

Y: Vos fijate en que momento de la Biblia se relata eso. Es una pregunta más que nada, que le hace Cristo a Pedro, le pregunta quién es El y Pedro le responde: Tú eres el Cristo. Y Cristo le dice: Dichoso tu que lo has sabido sin que nadie te lo dijera. Sobre ti edificaré la iglesia.
No es sobre él como figura, Pedro, sino sobre el principio infalible que le dijo a Pedro que la entidad que tenía enfrente era el Cristo. Ese principio infalible es la plataforma, la base de la Iglesia Crística. De ahí hacia arriba.

P: ¿Por qué Crística y no cristiana?

Y: El nombre no interesaría. La cuestión es que toda esa tremenda
dimensión tiene como base, como piso, esa percepción infalible, de ahí hacia arriba, de ahí en más.

P: Claro, yo creo que en algún momento podemos reconocer a los
Maestros.

Y: Fijate. ¿Qué los reconocería? Ese principio.

P: Lo que me llamó la atención es la palabra Crística.

Y: No importa la palabra. Fijate lo que dijiste vos recién
¿Cómo reconocería uno, al Maestro? ¿Qué reconocería al Maestro? Eso. Eso es lo único que lo reconocería.

P: Con la fe.

Y: No tanto. Fijate. Lo otro que dijiste es mucho más certero. La fe nos puede acercar emocionalmente pero, no es la dimensión del Maestro. El Maestro no vive allí, no está en esa dimensión, hace rato que pasó eso.

P: Volvemos al problema de las dimensiones. ¿Cómo yo, me puedo dar cuenta de que ese señor está en otra dimensión y cómo, puedo acercarme a él, de esa manera? porque para mí vista, es un ser humano.

Y: Un ser humano desconoce y en mucho las fuerzas con que cuenta. Lo más probable es que, esos Maestros se apoyan en el aspecto desconocido de nosotros pero, para que pueda ser conocido y de ahí entablar contacto con ellos. Por lo tanto, creo que podemos dar crédito y mucho, a lo que desconocemos de nosotros, tal vez en el ámbito de lo desconocido, no entraríamos en contacto con ellos pero, sí en ese constante desconocido, en eso que desconocemos de nosotros mismos, ahí sí, podemos entablar contacto, facetas inexploradas de nuestro interior que necesitan ser exploradas. El Maestro viene a activar esas zonas.

P: Eso lo veo lógico.

(Risas)

Y: Ya es bastante. Fijate, a pesar de ser una lógica humana ya es algo más que humana, porque empieza a aceptar otras posibilidades, otras realidades.

P: ¿Cómo podríamos trabajar sobre lo desconocido?

Y: Comprendiendo el movimiento de lo conocido. Eso.

P: ¿O sea, que lo conocido nos da claves para conocer eso?

Y: No, lo conocido te da engaños. Entonces vos, al comprender el movimiento de lo conocido es como que lo conocido se detiene y ahí puede acontecer el movimiento de lo desconocido. ¿Cómo podrías vos, reconocer el origen de lo desconocido si uno, no tiene claro el origen de lo conocido? ¿En dónde se podría apoyar lo desconocido? Tenemos que desmontar el campo, limpiar la parcela para que ese reflejo, eso que se puede posar sea desconocido.
Generalmente superponemos imágenes y eso es todo movimiento de lo conocido pero, si comprendemos eso, la imagen se descongestiona hasta que empiezan a haber parcelas libres ahí se puede apoyar lo desconocido.

P: ¿Cuándo se apoya lo desconocido empezamos a comprender lo
desconocido nuestro también?

Y: Yo cambiaría un poco la pregunta. ¿Cuál sería el dinamismo de lo desconocido en relación con lo conocido? ¿Cuál debería ser la postura del hombre en relación al destino de lo desconocido? ¿Qué debería hacer? Fijate, lo que debería hacer puede ser la copa del grial. Lo que debería hacer.
¿Cómo podría hacer un movimiento que no acumule pero, que registre? ¿Cuál sería la cualidad del registro?
¿Cómo podríamos registrar sin acumular?
¿Cuál sería el componente del registro?
Si vemos eso, es la clave de la copa del grial, no del grial en sí. No de lo que va albergar el grial. Eso es lo único que puede retener la vida Crística.
¿Vemos eso? ¿Cuál es el componente del registro? ¿Cómo renovarnos sin acumular y sí registrar el paso de las cosas, el crecimiento de las cosas, el estímulo de las cosas? ¿Cuál será esa extraña cualidad?
No tenemos que definirla. Tenemos tan sólo que estar expuestos a eso. No lo tratemos de retener. ¿Te das cuenta?
Simplemente que Ello obre.
Tal vez sea el desafío más grande a lo impersonal.

P: Se me ocurre que, en nosotros hay un concepto muy arraigado de que el crecimiento es acumulación. Sin embargo, esto es un crecimiento pero no acumula.

Y: Imaginate que el Maestro dijera: Pasaré una sola vez por tu vida y el paso durará un segundo ¿Cómo te prepararás?
¿Cómo nos prepararemos? ¿De qué manera podemos registrar el paso del Maestro que, duraría un sólo segundo y que sea un mensaje eterno para toda la vida?
¿De qué manera me puedo preparar para registrar en un segundo toda la envergadura de su paso? ¿Cómo nos prepararíamos? Haríamos mil cosas y ninguna de las mil quizás serviría pero, debemos comprender también que ninguna de las mil servirían.
Hay una especie de máxima zen que dice:

“Vende tu inteligencia y compra asombro"

¿Cómo podríamos cultivar la cualidad del asombro? Tal vez eso. Pero, ¿se puede cultivar el asombro? No.
Porque si hay algo preconcebido que sería idéntico a ese paso, se identificaría uno, pero no habría asombro y la identificación no sería real tampoco. Tiene que haber otra cosa, la cualidad de ese asombro, eso es parte de ese principio infalible, eso es parte de la Iglesia Crística, es parte de ese sagrado misterio.


Yaco Albala

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