WESAK

El 17 de mayo de este año, con la oposición del Sol con la Luna, o sea, el plenilunio, la primera Luna llena del mes de Tauro, tiene lugar una de las festividades más solemnes del budismo: el festival de la Luna de Wesak. Es el día más sagrado del calendario budista en el que se celebra la existencia e iluminación de Siddharta Gautama, el Buda de la compasión.


Según la tradición esta Luna llena es muy energizante y positiva enviando ondas de compasión y paz al planeta. En todos los países de Asia con fuerte presencia budista suele ser día feriado y en general es celebrado en todas partes del mundo sin importar las creencias personales pues se trata de una actividad cuyo propósito es unir a toda la humanidad en un gran rayo de amor universal sacando siempre a relucir la mejor parte de cada cual, aquella que no habla de venganzas ni revanchas, de odios ni de racismos, de prejuicios o intolerancias sino de compasión y respeto hacia todo lo que nos rodea.

La ceremonia de Wesak

En la cordillera del Himalaya, hay un valle elevado al oeste de Lhasa y no lejos de Nepal rodeado por altas montañas cubiertas por árboles y arbustos. El valle es en realidad una elevada planicie cubierta por hierba compacta de color verde oscuro, como una enorme alfombra. En el lado norte de la planicie, hay un arroyo que atraviesa un cañón lleno de pinos, y recorre unos pocos kilómetros hasta que desaparece en un claro lago azul. Alrededor del valle no hay viviendas excepto un templo budista. Unos pocos días antes de la luna llena de Tauro, que habitualmente cae en mayo, el valle se llena de tiendas de campaña coloridas donde van los peregrinos que aumentan en cantidad a medida que se acerca la Luna llena. Van hasta allí para participar de una hermosa festividad, de gran contenido humano y espiritual que tiene lugar en el momento del plenilunio.

El primer Buda, Siddharta Gautama nació en el seno de una familia noble en Lumbiní, el reino de Kapilavatthu, una aldea del Terai -en el actual Nepal- situada a los pies de los montes Himalayas hace unos 2 600 años o sea unos seis siglos antes del nacimiento de Jesucristo. Dejó todas las riquezas de su palacio y vivió una vida de renunciante hasta su muerte impartiendo sus enseñanzas a sus discípulos y el pueblo en general.

Según cuenta la historia una noche de Luna llena –similar a la de este día de Wesak- decidió no levantarse debajo del árbol en el que se había sentado, sin comer ni beber, hasta que hallara la respuesta al sufrimiento. La culminación de sus meditaciones llegó cuando tomó conciencia de que ya se había liberado definitivamente y no pesaba sobre él la ilusión del falso yo o falso ego y su verdadero ser había trascendido el espacio y el tiempo, la vida y la muerte.

Al Buda se le considera universalmente uno de los grandes benefactores de la humanidad pues a lo largo de la historia sus enseñanzas han iluminado a millones de seres humanos y notables personalidades que se han inspirado en las mismas para conquistar metas elevadas sin recurrir a la violencia. El budismo es una de las pocas religiones que nunca ha entrado en guerras para imponer sus creencias a otros pueblos. Se caracteriza por practicar la tolerancia y respeto a todos enseñando que debemos obrar porque es bueno hacerlo y no por temor a un castigo o esperar recompensas, según nos enseña la Ley del Karma.Tanto es así que muchos la consideran más que una religión en el sentido tradicional, una forma de vivir, una actitud ante la vida que no pierde validez y que aún en estos tiempos modernos vale la pena asumir.

2 comentarios:

  1. Reflexivo post, gracias por compartir.
    es un placer pasar por tu casa.
    deseo tengas un feliz fin de semana.
    un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Muchas Gracias Ricardo, por tu visita y tus cálidas palabras, un abrazo

    ResponderEliminar

Quién Soy Yo...?


Red Mundial de Escritores en Español
.