Birdlip, 28 de mayo, 1942

COMENTARIO PSICOLÓGICO II. 
DEL SER

PARTE I.

Hoy hablaremos otra vez acerca del Conocimiento y el Ser. ¿Recuerdan ustedes algo de lo que se dijo antes sobre el Conocimiento y el Ser?  Permítanme que les recuerde que esta enseñanza que estamos estudiando dice que en el hombre hay dos lados que deben desarrollarse en el curso gradual de su transformación: el lado del Conocimiento y el lado del Ser. Me han oído decir muchas veces que es preciso ante todo conocer este sistema y que ello exige tiempo y esfuerzo. Pero conduce a un desarrollo definido del conocimiento y al mismo tiempo debería conducir a un desarrollo del conocimiento de sí cuando el hombre trabaja.  Ahora bien, no cuesta comprender que hay diferentes niveles de conocimiento.  Pero cuesta más comprender que hay diferentes niveles de ser.  Tratemos de comprender una vez más qué es el ser.  Por lo general la gente confunde existencia con ser.  Una piedra existe, una planta existe; pero existen de un modo por completo diferente. Es aquí donde entra la idea de ser. Por ejemplo, el ser de una piedra, el ser de u«a planta, el ser de un animal, el ser de un hombre, y el Ser Divino, están todos en niveles diferentes.  El ser de una cosa es por causa de su origen, pero su existencia es por causa de su nacimiento, y la concepción tiene lugar antes que' el nacimiento. Consideremos el ser de los animales. Todos los animales tienen existencia desde el nacimiento. Un caballo existe, un perro existe, una vaca existe.. Tienen una existencia común. Pero el ser de un caballo, el ser de un perro, y el ser de una vaca son por completo diferentes y no dependen del nacimiento sino de la concepción.
Ahora volvamos al Hombre. El Hombre es diferente de los animales. Su ser es capaz de un desarrollo definido.  Nació como un organismo que se desarrolla a sí mismo y por eso es incompleto, está en un nivel de ser inferior a aquel al que está destinado por su creación. Los animales están completos. Además, a diferencia de los animales, la crianza del hombre se extiende por un largo periodo, durante el cual adquiere muchas cosas en su ser, por educación, por imitación, por costumbre. Esta es una razón por la cual el ser de un hombre no es completamente similar al ser de otro hombre.  Cabe comprender que el conocimiento de un hombre quizá no esté en el mismo nivel que el conocimiento de otro hombre. Pero no vemos tan claramente cómo el nivel de ser puede ser diferente. Ahora bien, desde el punto de vista de esta enseñanza no se considera a la humanidad como una sola y misma cosa. Los hombres no son iguales en relación con su ser. Para empezar, en esta enseñanza el concepto Hombre se divide en siete categorías: 
El Hombre N° 1, cuyo centro de gravedad está en sus instintos y movimientos, en su vida física; luego el Hombre No 2, cuyo centro de gravedad está en su vida emocional; luego el Hombre Nº 3, cuyo centro de gravedad está en su vida intelectual. Estas tres categorías forman la humanidad mecánica, el círculo exterior de la humanidad, el de los hombres que no se comprenden los unos a los otros. Como saben ustedes, se le llama el círculo de la confusión de las lenguas, el círculo de Babel. Luego hay el Hombre Nº 4, cuyo centro de gravedad no está en el Centro Instintivo-Motor ni en el Centro Emocional ni en el Centro Intelectual sino que está distribuido entre ellos. Este es el hombre equilibrado, cuyo desarrollo ha dejado de ser parcial y que ha empezado ya a despertar.  Luego está el círculo de la humanidad consciente: los Hombres Nº 5, Nº 6 y Nº 7, y éstos son hombres que han sufrido diferentes grados de transformación o renacimiento o desarrollo, en suma, los hombres que han logrado una nueva concepción. Ahora bien, estas siete divisiones de la idea general del Hombre significan siete grados o categorías de ser.  Consideremos a los Hombres Nº 1, No 2 y Nº 3. Pertenecen al círculo de la humanidad mecánica, a la "humanidad dormida", pero presentan muchas diferencias en lo que respecta a su ser.  Los tres pueden vivir sólo bajo influencias de vida, es decir, influencias A, a saber, influencias creadas en la vida desde la historia, desde el pasado, desde las costumbres, desde el giro que toman las cosas. Pero en algunos influyen tanto las influencias A como las influencias B.  Les recordaré que las influencias B no son creadas por la vida sino que se originan fuera de la vida mecánica, en el círculo de la humanidad consciente, y les recordaré otra vez que los Evangelios son un ejemplo de las influencias B.  Además, algunos hombres están más sujetos a las influencias A que a las B, o más sujetos a las influencias B que a las A.  Algunos hasta llegan a ponerse en contacto con las influencias C, a saber, con alguien que pertenece al círculo consciente de la humanidad, con alguien que ha renacido, que es reconcebido, tal como los discípulos se pusieron en contacto con Cristo.  Algunos ya están en camino de convertirse en Hombres Nº 4.  Todos estos diferentes estados significan diferentes niveles de ser. Tal vez se hayan dado cuenta de que la idea del nivel de ser de un hombre siempre estuvo presente en el pensamiento religioso y fue considerada más importante que cualquier otra cosa. El nivel de ser de un santo era diferente del de un pecador. Hombres buenos, hombres malos, hombres malvados, hombres verídicos, mentirosos, hombres sinceros, hombres pacientes, hipócritas, hombres justos, hombres vanos, y así sucesivamente, son todos términos que se refieren al lado del ser, no al lado del conocimiento en el hombre. En la actualidad la gente ha llegado a creer que lo que un hombre es no tiene importancia en vista de lo que conoce. Hasta creen que un hombre que tiene un ser criminal puede ser un gran pensador o un gran científico o un gran artista o un gran escritor.

PARTE II.

Ocupémonos ahora del conocimiento de este Trabajo y sus relaciones con nuestro ser. Este Trabajo es dado como conocimiento y así ha de ser aprendido, del mismo modo que es preciso aprender cualquier otra clase de conocimiento. Pero este Trabajo proviene de una Mente Superior. No es el conocimiento ordinario. Es el conocimiento acerca de la transformación, del mismo modo que los Evangelios son el conocimiento acerca del renacimiento o de nacer otra vez, y ya sea que lo llamemos transformación o renacimiento, no tiene importancia alguna. Es conocimiento que proviene de aquellos que lograron un completo desarrollo interior y han alcanzado, por el crecimiento y la transformación de su ser, el estado de conciencia llamado Conciencia Objetiva. Ahora bien, el conocimiento enseñado en este Trabajo debe transformarse gradualmente en el conocimiento de ustedes, es decir, es preciso que conozcan el conocimiento que enseña el trabajo, antes que nada, y esto exige tiempo y esfuerzo. Pero ya que este conocimiento proviene de un nivel de humanidad muy por encima de nuestro nivel de ser, la plena comprensión de este conocimiento no será posible mientras nuestro nivel de ser no corresponda al nivel de conocimiento enseñado por el Trabajo. Como saben ustedes, la unión entre el conocimiento y el ser es necesaria para que se produzca la comprensión. Por esta razón el conocimiento que están estudiando debe ser aplicado a su ser, y por cierto no lo aplicarán si no valoran las ideas del Trabajo. Es necesario un desarrollo paralelo del conocimiento y del ser. Es decir, es preciso que trabajen sobre su ser según el conocimiento que se les enseña para elevar el nivel de su ser. Con el nivel de ser que poseen actualmente serán capaces de comprender el conocimiento del Trabajo hasta cierto punto. Si hay algo de bueno en su ser, serán capaces de comprender algo de este Trabajo y no meramente de conocerlo. En el Trabajo hay un dicho según el cual es preciso tener oro para conseguir oro. Esto se refiere a la calidad del ser que tiene una persona. Si hay algo de bueno en ella, ya tiene un poco de oro. Nadie puede comprender más allá del nivel de su ser.
Sabrán ahora por qué un hombre con un mal ser, un hombre degenerado, un embustero confirmado, un imbécil moral, un criminal, y así sucesivamente, no puede comprender este Trabajo, y también se darán cuenta de por qué se dice de la nueva gente que entra en el Trabajo que es necesario que su nivel sea el mismo que el del buen Amo de Casa. Pero aun en este caso, deben ser gentes que buscan algo, gentes que no creen realmente en la vida y que sienten que debe haber algo más, que su existencia en este planeta ha de tener otro significado.

MAURICE NICOLL
COMENTARIOS PSICOLÓGICOS
SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE
GURDJIEFF Y OUSPENSKY
VOLUMEN I

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