Interioridad AutoConsciencia

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AUTOOBSERVACION INCOMPLETA Y SIN INTELIGENCIA

Trabajar sobre sí inteligentemente es beneficiarse a sí mismo. Es lo que se tiene que hacer para mejorar la propia situación. Siempre hay algo sobre lo cual hemos de trabajar pero no lo observamos. Se mira hacia una dirección equivocada. Se buscan cosas importantes, crisis, no las pequeñas cosas cotidianas. Pero las cosas importantes tienen su origen en las cosas pequeñas. ¿No ha observado ese ligero sentimiento negativo que acaba de entrar en usted sin impedimento alguno y con el cual se identificó al momento? Cambió su expresión y lo condujo al estado de ánimo quejoso en la cual está usted ahora.  No, no lo observó.  Si lo hubiese hecho, su Memoria-Trabajo habría impedido que se internara en esa fácil senda de las asociaciones. Ya debería saber cómo sucede: primero un ligero sentimiento negativo de descontento con el cual se identifica y al que dice "Yo", luego un estado de ánimo de quejarse, después la irrupción de sentimientos y pensamientos de que todo es injusto —ante los cuales tal vez se asombre, porque nunca observa y reconoce realmente cuántos cargos internos hace en el día contra las personas que no parecen tratarlo con justicia—.  Esos cargos se acumulan en el mismo lugar en usted hasta llenarlo, y estalla. Finalmente, al extremo de esa senda de asociaciones está un mal carácter y luego un despilfarro de tristeza y depresión. Luego se recobra por un momento y no se siente ni deprimido ni excitado.  Pero al cabo de un intervalo las diversas estaciones a lo largo de esa senda se llenan de energía y todo está pronto para una cadena de estados que estallan en el mismo orden de sucesión. Las gentes no observan esos encadenamientos de estados interiores, vinculados el uno con el otro, o cómo un estado conduce asociativamente a otro. No han trazado el mapa de sí mismas. Al tratar de observar un solo estado no ven su conexión con el precedente o con el subsiguiente. Esto es, su observación es incompleta y sin inteligencia. 

El Trabajo dice que en la práctica de la Observación de Sí habría que reparar que las cosas vienen en pares. Una razón se debe a la Ley del Péndulo. Una oscilación en una dirección es seguida tarde o temprano por una oscilación en la dirección opuesta. Por ejemplo, uno está sobre-excitado y luego demasiado deprimido. Es inútil observar sólo uno de esos dos estados. No los va a detener. Uno sigue al otro y es preciso extraer gradualmente el sentimiento de Yo de ambos. Ouspensky señaló con frecuencia que no nos dábamos cuenta de que las cosas venían en pares. De costumbre solía decir: "Observación incompleta", cuando alguien expresaba una observación personal en una reunión.  Por muchos años la gente tiende a observar sólo una cosa y tal vez una semana después observa otra cosa. Si lo hacen no tienen por qué asombrarse de lograr un mapa de ustedes mismos —esto es, de lo que está en ustedes y de las sendas que conectan esas cosas en el país psicológico interior—.  Por ejemplo, si una persona hace algo y después se siente avergonzada y se desprecia a si misma, suele observar lo que ha hecho pero no observa que la resultante fase negativa de sentirse avergonzada y de despreciarse a sí misma puede producir un giro en redondo y dar fuerza a cualquier cosa que esté haciendo otra vez.  En otras palabras, el hacerlo y el sentir remordimiento forman un círculo auto-reforzante. Ocurre lo mismo con el auto-justificarse o el dar excusas que siguen a una mala conducta. Si fuese más consciente y no se identificara tan completamente con el remordimiento y el justificarse que sigue a su conducta, el poder del ciclo mecánico podría aflojarse gradualmente.  Recuerden que a veces es preciso ver con la comprensión de qué modo se da energía a aquello con lo cual nos identificamos, y que el único remedio es no identificarse.  No creo mucho en el arrepentimiento y las lágrimas como indicadores de dar vuelta a una nueva hoja.  Cuando mucho van a reforzar el lado activo del antiguo estado.  Tampoco creo que los juramentos sirvan de algo —tal como "Nunca lo haré otra vez, lo juro"—.  Se lo hará otra vez. Tales métodos de encarar una situación no son los del Trabajo. El uso de la observación, del no identificarse y del comprender son métodos-trabajo y suelen dar resultados permanentes. G. dijo que una vez que una persona comprendió realmente por sí misma por qué no ha de hacer algo, comete un crimen contra sí misma y contra el Trabajo si sigue haciéndolo.  Algunos de ustedes ya deben saber que no hacer algo porque les dijeron no hacerlo es una cosa muy diferente de no hacerlo porque se comprendió por qué no ha de hacerse.  Por lo tanto, oren siempre para obtener la comprensión.  Se nos será dada de acuerdo con nuestra valoración del Trabajo y según nuestra comprensión de la necesidad del Trabajo y de acuerdo con nuestra paciencia con nosotros mismos.
Ahora bien, en cuanto a realizar una más prolongada auto-observación que nos permita llegar a ser más conscientes de la forma en que están conectadas las cosas en una mismo y así trazar un mapa de sí, al cual se le pueden agregar dichas conexiones. Habrán oído la frase: "Estado es lugar".  Quiere decir que cuando se está en un particular estado se está, psicológicamente, en cierto lugar en uno mismo.  Tal vez sepan que la superficie del cerebro físico está dividido en diferentes áreas o lugares.  Un lugar ve, otro oye, otro siente al ser estimulado, y así sucesivamente.  Consideren ahora el diagrama de los muchos "Yo", que es psicológico.  Cuando una persona está en un particular "Yo" o grupo de "Yo" similares y está identificada, éstos inducen un estado particular en ella.  Esto es, si se deleitan en ser acerbos y negativos, dicha persona, al estar identificada y tomándolos como ella, se sentirá acerba y negativa.  Su estado se deberá al lugar en el cual está.  Esto es lo que significa "Estado es Lugar".  Hay muchos lugares peligrosos en la ciudad psicológica de una persona.  Es necesario estudiarlos por una prolongada Observación de Sí y tratar de llegar a ver cada vez más consciente de los caminos que conducen a esos lugares y por qué uno los recorre. Esta es una observación inteligente.


 MAURICE NICOLL
COMENTARIOS PSICOLÓGICOS
SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE
GURDJIEFF Y OUSPENSKY
VOLUMEN V

Una persona sumida en sus emociones negativas siempre advierte muy rápidamente lo que uno ha descuidado pero no tiene cognición de lo que uno ha hecho.  A este respecto las emociones negativas le procuran cierta cognición, a menudo muy concisa y sutil y no obstante siempre equivocada.  Lo curioso es que las emociones negativas siempre se las arreglan para encontrar pruebas, y si se ponen todas esas pruebas juntas, luego será subyugado por la vida.  En realidad hilvana un modelo de vida en el que elimina todo lo que va en contra de esas pruebas y, como lo sabe muy bien, ignora el buen lado y se aferra simplemente a las cogniciones del lado desagradable que posee su propia verdad.  De resultas de ello se pone sólo bajo la verdad de las emociones negativas y, como dije, tales verdades son falsas, porque no abarcan todos los lados.  A veces se tiene una vislumbre del lado negativo de nuestro ser y de lo que nos ocasiona todos los días.  No es algo bueno sino una pequeña lombriz asquerosa, un niño malcriado y cansador, una cosa muy desagradable de percibir.  La gente alaba los estados negativos. Siente que es justo preocuparse y estar identificado.  Sin embargo, esto no es cierto.  Es preciso esforzarse para salir de ese pozo.  Es posible.  Pero no lo es si el Trabajo no tiene un verdadero y esencial asidero en uno, porque de otro modo se siente uno justificado en las negativas y dolorosas emociones de vida.  Y no sólo esto —sino que las emociones negativas nos sustentan con su propio lado cognoscitivo, de modo que siempre se es capaz de probar que se tiene razón.

Dr.Maurice Nicoll

-COMENTARIO SOBRE EL PROPIO NIVEL DEL SER- Dr. Maurice Nicoll


Una persona me escribió lo siguiente: "Me doy cuenta que nada puedo hacer ni experimentar más allá de mí nivel de Ser".
Conteste que esta observación, que es inteligente, se divide en dos partes —es decir "Nada puedo hacer mas allá de mi nivel de Ser" y "nada puedo experimentar mas allá de mi nivel de Ser". Con respecto a la primera parte:
"Nada puede hacer mas allá de mi nivel de Ser" —esto es exacto. Un hombre no puede hacer mas allá de su nivel de Ser porque su nivel de Ser lo hará hacer lo que siempre hizo. Esto, en el sentido-Trabajo, es no hacer. Es no hacer en el sentido-Trabajo porque es mecánico. Lo que hacemos mecánicamente según nuestro nivel de Ser es no hacer. Creemos quizá que estamos haciendo —de hecho creemos hacer en todo momento— pero ELLO está haciendo. Nuestro Ser mecánico está haciendo. Hacer, en el sentido-Trabajo, es ir en contra del hacer mecánico y el hombre mecánico no puede hacer en el sentido-Trabajo. Haga lo que hiciere, en sentido ordinario, es debido a su Ser mecánico. La observación es muy exacta en cuanto dice: "Me doy cuenta que no puede hacer mas allá de mi nivel de Ser".
Ahora viene la segunda parte de dicha observación: "No puede experimentar más allá de mi nivel de Ser", no es exacto. Si fuera exacto, nadie podría mover desde donde está. Todos estarían atados a su nivel de Ser y serian incapaces de crecer —esto es, serian incapaces de un crecimiento cualquiera de Ser. Un hombre, una mujer, pueden experimentar momentáneamente algo mas allá de su nivel de Ser. Esto es lo que nos impulsa a proseguir.
De otro modo nuestra, situación seria desesperada. Si no tuviéramos atisbos de lo que puede ser una cosa nunca la buscaríamos.
Se hizo otra pregunta: "¿Cómo es posible tener experiencias que están más allá de nuestro nivel de Ser?"
La respuesta es que nuestro nivel de Ser no es una cosa sino que está compuesta en reducida escala de niveles de Ser ligeramente diferentes. Se lo comparo recientemente a hilos telegráficos de los cuales algunos están más alto y otros más bajo. Dicho de otro modo, significa que tenemos "Yoes" en diferentes niveles en nuestro Ser —esto es, unos mejores y otros peores. Tenemos, por ejemplo, "Yoes" que están conectados con el Centro Magnético, y "Yoes" que están simplemente inmersos en la vida. Podemos hablar de nuestro nivel de Ser general como si estuviese caracterizado por el sueño y la mecanicidad, pero si consideramos nuestro Ser en diferente escala —es decir en una escala mucho más pequeña— nuestro Ser, aunque es mecánico en sentido general, encierra gradaciones o grados de menor y de mayor mecanicidad. Por dicha razón cabe la posibilidad de que experimentemos algo que esta más allá de nuestro nivel de Ser general o medio. Como dije antes, si no fuera así estaríamos permanentemente fijados a nuestro presente nivel de Ser. Significa ello que nuestro lado receptivo es mayor que nuestro ser activo. Por lo tanto nos hallamos en este Trabajo en posición de ser capaces de ver mejor que lo que podemos hacer. En ciertas situaciones tenemos destellos de comprensión que a veces nos permiten ver muy claramente lo que debiéramos hacer y empero nos damos cuenta que no es imposible hacer lo que hemos visto.
Somos arrastrados por nuestro nivel de Ser medio que es el que hace. Vemos, por ejemplo, muy claramente en un instante de introspección que hemos de comportarnos de cierta manera pero cuando llega el momento practico nos comportamos como lo hacíamos antes. Esta discrepancia es inevitable y debe ser soportada con la mayor paciencia.

El Trabajo es una cosa maravillosa si lo aplica a sí mismo, algo muy tranquilo y gentil y absolutamente genuino en cada punto en que penetra realmente atravesando las capas de falsedad e imaginación que predominan en nosotros. Si empieza a tener en usted los 'Yoes' de Trabajo —esto es, los 'Yoes' que captan una parte del significado del Trabajo, luego podrá discernir cosas que están mas allá de su nivel medio de Ser, y lo que discierne, si se afirma como una verdad en la mejor parte de su mente, lo transformará gradualmente y obrará sobre su nivel de Ser y modificará el Ser. Entonces, gradualmente, lo que conoce acerca de su mejor lado es capaz de ser realizado y llevado a cabo por su Ser. El Trabajo dice que esta transformación es posible en todos los hombres si se empeñan en trabajar sobre sí mismos. Por eso es preciso pensar sobre lo que significa la no identificación, consigo mismo, con sus pensamientos y sentimientos. Es no hacer, y gradualmente este proceso de no hacer le permitirá hacer en muy pequeña escala."
*Pintura: Susana Schicer


SOBRE MANTENER EL TRABAJO VIVIENTE EN UNO MISMO 

En este Trabajo la parte-Voluntad de nosotros tiene que amar lo que la parte intelectual conoce y lo que cree. Comprendemos mediante la observación de sí que no queremos lo que conocemos. El Centro Emocional es el asiento de la Voluntad, el Centro Intelectual es el asiento de lo que conocemos, y de acuerdo con los diagramas del Trabajo la parte intelectual es en nosotros el asiento de la conciencia. Tenemos, en ese diagrama al cual me refiero, a la Conciencia situada en la parte superior del compartimiento, la Voluntad situada en la segunda, y la Atención en el tercero o compartimiento inferior.  Se dijo en una ocasión que nadie puede mantener su propósito en el Trabajo a no ser que la Conciencia, la Voluntad y la Atención cooperen.  Por lo general, cuando un hombre tiene un propósito forma dicho propósito con un pequeño lado de sí mismo, su conocimiento, y muy pronto lo olvida —esto es, deja de ser consciente de él—.  Se hace un propósito desde el conocimiento.  Pero no tiene suficiente conciencia de él como para mantenerlo.  Mientras tanto su voluntad —es decir, sus varias voluntades— van en direcciones diferentes y opuestas y su atención se desparrama de infinitas maneras.  La combinación de Conciencia, Voluntad y Atención no se logra.
Hemos hablado recientemente sobre lo que significa poner al sentimiento del "Yo" en el Trabajo.  ¿En qué sentido cada uno de ustedes puede decir que tiene el sentimiento del "Yo" en este Trabajo? ¿Qué quieren decir con ello? ¿Y cuántas veces en el día perciben este sentimiento del "Yo" como algo completamente distinto de los cambiantes sentimientos de "Yo" que tenemos en nuestros asuntos corrientes de vida?  Se nos dio la tarea de recordarnos a nosotros mismos por lo menos una o dos veces al día.  ¿Lo creen -posible o es simplemente una cuestión de memoria sin que resulte de ello nada de real?  Recordarse a sí mismo significa entrar en un estado muy diferente en uno mismo.  Un sentimiento diferente de "Yo" pertenece a ese estado porque es una elevación de la conciencia a un nivel más alto —-esto es, fuera del así llamado estado de vigilia o segundo estado de conciencia que tenemos en las cuestiones ordinarias en las que moran los pequeños "Yoes".  Para recordarse a sí mismo es preciso que la Voluntad contribuya a la acción.  No es un pensamiento ni puede ser cuestión de mera memoria.  Ahora bien, debo recordar que tengo que recordarme a mí mismo pero no en realidad recordarme a mí mismo —esto es, sigue siendo una cuestión de memoria y nada más—.  Eso es estar en un estado común.  Al mismo tiempo me atribuyo el mérito de haber recordado que tengo que recordarme a mí mismo.  Es lo mismo que recordar que se tiene que escribir una carta y sentirse meritorio por haberlo recordado, y no escribir la carta.  Debe necesitar recordarse a sí mismo con el fin de hacerlo y cuando la necesidad se presenta la Voluntad también se presenta, esto es: Yo deseo recordarme a mí mismo.  Yo quiero recordarme a mí mismo.  Hay una oración que nos aconsejaban repetir en los primeros tiempos del Trabajo: "Yo deseo recordarme a mí mismo"  Gran parte del trabajo personal se despilfarra pensando y no haciendo lo que pensamos.  La parte-Voluntad en nosotros no está involucrada y así retornamos a la frase inicial; "La parte-Voluntad en nosotros debe amar lo que la parte intelectual conoce y cree".
Este casamiento entre el intelecto y la Voluntad que se menciona tantas veces en la literatura esotérica del pasado es señalada en el Trabajo diciendo que debe de haber una unión entre el nuevo Conocimiento y el Ser antes que pueda nacer una nueva comprensión en el hombre.  Desde el solo Conocimiento podemos y tomamos muchas decisiones intelectuales —de hecho, las tomamos constantemente— pero todo ello tiene lugar únicamente en un centro, el Centro Intelectual, y el Centro Emocional no se ve implicado. Todos hemos oído cómo el Trabajo debe ser recibido primero por el intelecto y cómo ante todo debe registrarse en la parte más mecánica del Centro Intelectual —es decir, la parte formatoria.  A menos que el Trabajo esté bien registrado allí sigue siendo débil, como un idioma imperfectamente hablado.  Pero seguirá siendo inoperante a no ser que una persona piense esas ideas y las aplique a su propio Ser.  Ahora bien, nuestro Ser pertenece al lado-Ser de nosotros porque nuestro nivel de Ser en el que eventualmente decide lo que hacemos —nuestra vanidad quizás o nuestro orgullo—. Puedo decidir intelectualmente actuar de cierta manera pero mi nivel de Ser hace que actúe de una manera completamente diferente.  Por lo tanto percibe cada vez mejor que hay en mí algo que me impulsa a actuar independientemente e ignora mis efímeras decisiones.  En los primeros días se dijo en muchas oportunidades que el objeto del Trabajo es el de despertar el Centro Emocional que es el asiento de la Voluntad, pero esto no es posible a no ser que la parte intelectual sea despertada primero. ¿Qué significa el que el Centro Intelectual deba despertar en este Trabajo?  Para empezar significa que ya no tomamos más el Trabajo como algo en el pizarrón que es preciso memorizar.  La próxima etapa radica en hacer que la mente descubra la verdad de las ideas del Trabajo.  Cuando un hombre empieza a ver la verdad de este Trabajo después de años de trabajo personal pasa a una etapa difícil porque el estado de su Ser aún no ha sido afectado por la verdad del conocimiento enseñado por el Trabajo y que ahora ve a través del Centro Intelectual.  Cabe decir que esta es en realidad la primera etapa del Trabajo, porque entonces el Ser de una persona se convierte en un verdadero problema y la observación de su Ser es para ella una cuestión que le incumbe prácticamente.  Cuando un hombre comienza a ver por sí mismo la verdad de este Trabajo, sin la ayuda de otros, empieza a tener su propia fuente de trabajo en sí mismo.  Esta crece en él.  Está, hasta cierto punto, despierto —esto es, despierto en alguna pequeña parte de su mente— pero si imagina que esto es bastante, comete un grave error. De hecho, sólo comienza a comprender lo que significa el Trabajo en lo que le atañe y sobre qué debe trabajar y el porqué. 

 MAURICE NICOLL
COMENTARIOS PSICOLÓGICOS
SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE
GURDJIEFF Y OUSPENSKY
VOLUMEN III

Quién Soy Yo...?


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